Logotipo de Infoofta utilizado en el pie de página del sitio web, representando la identidad visual de la revista especializada en oftalmología.

Ensayo de suplementación para el enriquecimiento de la retina central (CREST), informe n.º 2

Dr. Jim Stringham, director científico MacuHealth

Introducción

En los últimos treinta años ha aumentado enormemente nuestra comprensión respecto a cómo ciertos micronutrientes influyen en el rendimiento visual y pueden mejorar la salud de la retina. Sin duda, los efectos más fuertes se han atribuido a los carotenoides xantófilos, siendo estos: luteína, zeaxantina y mesozeaxantina.¹ Dichos nutrientes son cruciales para el rendimiento visual y la protección de la retina por tres razones: 1) presentan excepcional actividad antioxidantes y, a su vez, poseen una potente actividad antiinflamatoria; 2) se depositan selectivamente en la retina macular, más que cualquier otro nutriente en el cuerpo humano, formando el “pigmento macular”2 (Imagen 1); y 3) debido a su elevada concentración y pigmentación amarilla, el pigmento macular absorbe una significativa cantidad de luz de onda corta y alta energía (color azul), la cual, de otro modo, oxidaría las membranas fotorreceptoras ricas en lípidos de la fóvea. 

 

Enfermedades neurodegenerativas como la degeneración macular relacionada con la edad (DMRE), principal causa de ceguera en personas mayores de 60 años en todo el mundo,3 suelen ser progresivas, es decir, empeoran gradualmente; mas se ha visto que la inclusión de estos nutrientes retarda de manera significativa la progresión de la enfermedad. Esto concuerda con los resultados del segundo informe del conocido Estudio de Enfermedades Oculares Relacionadas con la Edad (AREDS) de 20133; indicando que la inclusión de luteína y zeaxantina reduce en un 25 % el riesgo de progresión a DMRE en etapa avanzada (es decir, húmeda). 

Los resultados de un estudio en 2017, el “Ensayo Central de Suplementación para el Enriquecimiento de la Retina, Informe n.º 2”4, indican que una nutrición adecuada no solo puede retrasar la progresión de la enfermedad, sino también mejorar el rendimiento visual en personas con DMRE en sus primeras etapas.

 

Objetivo

Describir los hallazgos del ensayo CREST II respecto a la importancia de la nutrición y sus efectos sobre la retina y la capacidad visual.

 

Metodología

El ensayo CREST II fue un ensayo aleatorizado, doble ciego y comparativo en el que se administraron dos suplementos nutricionales diferentes a los participantes. La diferencia entre ambos fue la adición de 10 mg de mesozeaxantina en uno (Tabla 1); por lo demás, su composición se basó principalmente en la utilizada en el ensayo AREDS2, con un par de excepciones. En primer lugar, el nivel de zinc en el suplemento AREDS2 se redujo a un nivel considerablemente más seguro de 25 mg (previamente 80 mg), y la forma de vitamina E utilizada en el ensayo fue natural (d- α tocoferol).

La adición de mesozeaxantina se basó en los avances científicos más recientes en el campo de la nutrición para enfermedades oculares. Se ha demostrado que la mesozeaxantina es el carotenoide dominante en el centro mismo de la distribución del pigmento macular; no obstante, existe el riesgo de que cuando se suministra mucho oxígeno a un tejido, este se vuelva inestable debido a reacciones de oxidación (producidas por su forma singlete o radical libre). Si bien, la mesozeaxantina mantiene el mayor potencial antioxidante de los tres carotenoides maculares, juntos brindan la mejor protección general contra los numerosos tipos de especies radicales de oxígeno y nitrógeno que encuentra la retina.5

La capacidad extremadamente alta de captación en la retina y el cerebro para la luteína, la zeaxantina y la mesozeaxantina indica una necesidad dietética de estos nutrientes, la cual no es satisfecha en los países occidentales desarrollados. De hecho, varios estudios a gran escala realizados en Estados Unidos6 y Europa7 indican que la ingesta diaria promedio de luteína y zeaxantina ronda 1 mg, muy por debajo del umbral de 12 mg/día para obtener efectos clínicamente significativos.

 

Resultados clave del informe CREST n.º 2

            • Evaluando ambos grupos en conjunto, los pacientes mejoraron en 24 de las 32 medidas de resultados del desempeño visual.
            • El grupo 1 (con meso-zeaxantina adicionada) mejoró ligeramente más que el grupo 2 en el 88 % de los resultados antes mencionados.
            • Hubo una mejora estadísticamente significativa en la medida de resultado primaria (letra CS a 6 ciclos por grado [6 cpd]), así como a 1,2 y 2,4 cpd (p < 0,05 para todos. Gráfica 1).
            • Se determinaron mejoras estadísticamente significativas en varias medidas de función visual de resultados secundarios, incluidas la discapacidad por deslumbramiento mesópico, el tiempo de recuperación del fotoestrés y la luz difusa retiniana. También se observaron velocidades de lectura media y máxima (p < 0,05 para todos. Gráfica 1).
            • El pigmento macular aumentó significativamente en todas las excentricidades retinianas (p < 0,0005 para todas).

 

Conclusiones

El informe amplió considerablemente la comprensión de los beneficios de una buena nutrición para los pacientes con DMRE en etapa temprana. En concreto, la suplementación con antioxidantes produce aumentos significativos en la pigmentación macular y mejoras en la CS y otras medidas de la función visual. 

Valora esté artículo