Artículo original por el Dr. Carlos R. Vargas-Riaño et al.
Resumen y comentario por la Dra. Gabriela LópezCarasa Hernández
Introducción
La colocación de una lente intraocular (LIO) dentro del saco capsular no siempre es factible debido a problemas de integridad capsular o ausencia de la misma. En tales casos, se emplean diversas técnicas quirúrgicas para la implantación de LIO, incluyendo la fijación escleral con o sin suturas, la fijación del iris y las LIO de cámara anterior.
Mientras que las LIO de cámara anterior y las LIO fijadas al iris se asocian con complicaciones del segmento anterior como daño endotelial corneal y trauma del iris, las LIO de fijación escleral (LIO-FE) se relacionan comúnmente con complicaciones del segmento posterior como hemorragia vítrea, desgarros retinianos iatrogénicos y desprendimiento de retina. Todos estos procedimientos suelen requerir una vitrectomía previa para eliminar el vítreo encarcelado o restos del cristalino.
La fijación escleral con suturas, aunque cada vez más utilizada, presenta desafíos debido a su complejidad quirúrgica, la necesidad de una vitrectomía pars plana previa y la limitada disponibilidad de suturas específicas (por ejemplo, polipropileno 9-0). El riesgo de degradación de la sutura, particularmente con el polipropileno, es una complicación conocida a largo plazo (6-28 %). Dada la creciente esperanza de vida de los pacientes y el uso generalizado de la facoemulsificación para la cirugía de cataratas, es crucial comprender los resultados y complicaciones a largo plazo de las LIO-FE.
Esta investigación aborda una brecha de conocimiento sobre la incidencia a largo plazo de glaucoma y otras morbilidades asociadas con las LIO-FE, lo cual es vital para mejorar la selección de pacientes y el manejo quirúrgico.
Objetivo
Evaluar los resultados y complicaciones a largo plazo en pacientes sometidos a implantación de lente intraocular de fijación escleral.
Como objetivos secundarios están determinar la incidencia de glaucoma en esta población de pacientes e identificar factores de riesgo que puedan aumentar la morbilidad visual.
Metodología
Este fue un estudio retrospectivo observacional que analizó a pacientes que se sometieron a implantación de LIO de fijación escleral en la cámara posterior entre enero de 2008 y diciembre de 2018, en la Asociación para Evitar la Ceguera, Hospital Sánchez Bulnes, Ciudad de México. Se incluyeron pacientes con un seguimiento postoperatorio de al menos 6 meses.
Principales mediciones
Se evaluó la mejor agudeza visual corregida (MAVC), medida en escala LogMAR, en el preoperatorio, a los 3 meses y en el último control. La hipotensión ocular se definió como presión intraocular (PIO) < 5 mmHg y la hipertensión ocular como PIO > 25 mmHg. Las complicaciones se clasificaron en tempranas, aquellas ocurridas dentro de los primeros 3 meses posteriores a la cirugía, y tardías, las presentadas después de ese periodo. La incidencia de glaucoma se definió como hipertensión ocular asociada a cambios estructurales del nervio óptico y alteraciones en el campo visual, confirmadas mediante tomografía de coherencia óptica (OCT) de la capa de fibras nerviosas retinianas y células ganglionares, así como campos visuales automatizados 24-2. De igual manera, se registró la longitud axial medida y la necesidad de intervenciones quirúrgicas adicionales.
Análisis estadístico
Las variables cuantitativas se analizaron utilizando medias o medianas según el tipo de distribución. La estadística inferencial empleó la prueba t de Student, la prueba t pareada, la prueba de Wilcoxon, la prueba U de Mann-Whitney y la prueba de Kruskal-Wallis. Las variables cualitativas se analizaron utilizando proporciones y la prueba de chi-cuadrado. Un valor p < 0.05 se consideró estadísticamente significativo.
Resultados
Se incluyeron en este estudio 52 ojos de 52 pacientes que se sometieron a implantación de LIO de fijación escleral en la cámara posterior. La mayoría de estos pacientes fue masculino (63.5 %), mientras que la edad media de la muestra fue de 62.45 ± 20.53 años (rango: 15-88). Respecto a la lateralidad, el principal ojo afectado fue el izquierdo (64 %).
El periodo de seguimiento de los pacientes fue de un promedio de 50.3 ± 71.4 meses. Las patologías subyacentes más frecuentes fueron: trauma ocular (23.5 %, n = 12), seguido de pseudoexfoliación, síndrome de Marfan y catarata congénita (cada uno 7.8 %, n = 4).
Al momento de la cirugía, la mayoría de los pacientes presentaban subluxación de LIO (45.1 %, n = 23), afaquia (35.2 %, n = 18) o subluxación del cristalino (17.6 %, n = 9). Por su parte, la longitud axial promedio fue de 24.5 ± 1.83 mm (rango: 21.4-29.5). Todos los pacientes se sometieron a implantación de LIO de fijación escleral y fueron clasificados según el tipo de vitrectomía recibida: anterior (n = 16), posterior (n = 20) o sin vitrectomía (n = 16).
La agudeza visual mostró una mejoría significativa tras la cirugía. La MAVC media preoperatoria fue de 0.82 ± 0.55 LogMAR, mejorando a 0.53 ± 0.49 LogMAR a los 3 meses y a 0.44 ± 0.33 LogMAR en el último control (p = 0.003). No se identificaron diferencias significativas en la MAVC final según el tipo de vitrectomía realizada (p = 0.66), la patología subyacente (p = 0.07) ni la presencia de complicaciones postoperatorias (p = 0.17). En cuanto a la PIO, la media preoperatoria fue de 15.6 ± 5.7 mmHg y la postoperatoria de 15.8 ± 6.1 mmHg; sin embargo, se observó un incremento estadísticamente significativo en el porcentaje de pacientes que requirieron medicación hipotensora, pasando de 17.3 % en el preoperatorio a 38.5 % en el último control (p = 0.01). La necesidad de tratamiento hipotensor postoperatorio fue significativamente más frecuente en pacientes que desarrollaron complicaciones tardías (p = 0.001), pero no en aquellos con complicaciones tempranas (p = 0.07). El glaucoma constituyó una complicación tardía frecuente, afectando al 28.8 % (n = 15) de los pacientes.
Las complicaciones tempranas, definidas como aquellas ocurridas dentro de los primeros 3 meses postoperatorios, se presentaron en el 76.9 % (n = 40) de los pacientes. Entre ellas, la hipertensión ocular fue la más frecuente (23.1 %, n = 12), seguida de discoria/corectopia (21.2 %, n = 11), fenómeno de Seidel (7.7 %, n = 4), hipotonía (5.8 %, n = 3), desprendimiento coroideo (5.8 %, n = 3) y hemorragia vítrea/hipema (3.8 %, n = 2). Las complicaciones tardías, definidas como aquellas ocurridas después de los 3 meses postoperatorios, se observaron en el 53.8 % (n = 28) de los pacientes. El glaucoma fue la complicación tardía más frecuente (28.8 %, n = 15), seguido de subluxación de lente intraocular (LIO) (11.5 %, n = 6), inclinación de LIO (5.8 %, n = 3), desprendimiento de retina (3.8%, n = 2), membrana epirretiniana (1.9%, n = 1) y queratopatía en banda (1.9%, n = 1).
No se encontraron diferencias significativas en las tasas de complicaciones basadas en el tipo de vitrectomía recibida (p = 0.91). El 21.6 % de los pacientes requirió una segunda cirugía para resolver complicaciones, más comúnmente para Seidel (reposicionamiento del punto corneal, 44.4 %), nueva sutura de LIO (33.3 %) o vitrólisis láser YAG (22.2 %). La necesidad de cirugía adicional no afectó la MAVC final (p = 0.32).
Conclusiones
Los autores concluyen que lograr el mejor resultado visual posible en pacientes sometidos a implantación de LIO de fijación escleral requiere un enfoque multidisciplinario, una cuidadosa selección de pacientes y la elección, por parte del cirujano, de la técnica quirúrgica más experimentada. El control estricto de la presión intraocular es primordial, ya que existe un aumento significativo en el porcentaje de pacientes que requieren tratamiento posterior para el manejo de la PIO. La mayor tasa de complicaciones observada, particularmente glaucoma y subluxación de LIO, puede estar relacionada con el largo período de seguimiento, ya que los factores de riesgo de complicaciones se acumulan con el tiempo.
El estudio enfatiza que, si bien las LIO de fijación escleral proporcionan buenos resultados anatómicos y funcionales para pacientes afáquicos o con lentes luxadas, la vigilancia a largo plazo, especialmente la elevación de la PIO, es esencial.
Implicaciones clínicas y comentario
Los hallazgos de este estudio tienen varias implicaciones clínicas importantes para el manejo de pacientes sometidos a sutura de LIO con fijación escleral:
-
-
-
-
-
-
-
- Selección de pacientes y técnica quirúrgica: el énfasis en una cuidadosa selección de pacientes y la experiencia del cirujano con una técnica particular resalta la necesidad de capacitación y experiencia especializadas en estos casos complejos. Los cirujanos deben elegir técnicas con las que se sientan más competentes para optimizar los resultados.
- Monitorización a largo plazo de la PIO: el aumento significativo en la proporción de pacientes que requieren medicación hipotensora post-cirugía (del 17.3 % al 38.5 %) y la alta incidencia de glaucoma (28.8 %), subrayan la importancia crítica de una monitorización estricta y a largo plazo de la PIO. El seguimiento regular debe incluir evaluaciones completas de glaucoma, evaluación del nervio óptico y pruebas de campos visuales. Es importante la realización rutinaria de estudios como el OCT del nervio óptico.
- Manejo proactivo del glaucoma: dada la alta incidencia de glaucoma como complicación tardía, los cirujanos deben estar preparados para el manejo de la PIO en esta población. La detección e intervención tempranas pueden prevenir el daño progresivo del nervio óptico.
- Conciencia de las complicaciones tardías: el largo período de seguimiento del estudio revela una alta incidencia de complicaciones tardías, como la subluxación de LIO (11.5 %) y la membrana epirretiniana (1.9 %). Se debe informar a los pacientes sobre estos posibles problemas y mantener un alto nivel de sospecha durante las visitas de seguimiento.
- Enfoque multidisciplinario: los casos complejos pueden beneficiarse del trabajo en equipo con diferentes especialistas en glaucoma, córnea y retina para optimizar los resultados y manejar las complicaciones de manera efectiva.
- Consideraciones sobre el material de sutura: la discusión sobre la degradación de la sutura y el uso de GORE-TEX en otros estudios sugiere que la importancia de la selección de materiales de sutura duraderos puede reducir complicaciones como la subluxación de LIO.
- Consideraciones sobre la elección del LIO para realizar la sutura: existe una vasta variedad de lentes que se pueden fijar a esclera, inclusive tóricos. Es importante elegir adecuadamente el lente a suturar así como la técnica (inyectado, por ejemplo), ya que esto puede reducir el tiempo quirúrgico y la manipulación de los segmentos anterior y posterior y, por ende, el daño al endotelio corneal y al trabéculo.
- Necesidad de protocolos estandarizados: se destaca la necesidad de protocolos estandarizados a largo plazo para comparar diferentes técnicas de LIO suturados a esclera y comprender mejor sus complicaciones y resultados asociados.
-
-
-
-
-
-
El mensaje clínico es claro y relevante: en la fijación escleral, el desafío no es solo la cirugía, sino también el seguimiento. En la práctica diaria, la fijación escleral convierte al paciente en un paciente complejo que entra en un programa de vigilancia a largo plazo. Entender esta realidad permite ajustar las expectativas, optimizar el seguimiento y, sobre todo, ofrecer una atención más acorde con el verdadero pronóstico.
Vargas Riaño CR, Crim N, Aboytes Ríos B, García Sánchez J, Lara Valdés CA, Acón Ramírez D, García Aguirre G, et al. Análisis a largo plazo de resultados en lentes intraoculares fijadas a la esclera. Revista Mexicana de Oftalmología [Internet]. 2025 [Consultado el 17 de febrero de 2026]. Disponible en:





