¿Cuál es el tratamiento adecuado para una persona adulta con glaucoma?
Dr. Carlos Isaac Agraz Valdez
El glaucoma es una neuropatía óptica donde la presión intraocular no es compatible con la adecuada función visual y con la estabilidad anatómica del ojo. Se presenta con un daño estructural, asociado con la muerte progresiva de células ganglionares, pérdida de fibras nerviosas y del campo visual patognomónico. Está entre las principales causas de ceguera irreversible, y se produce a raíz de la consulta tardía, el abandono del tratamiento o el abandono de los controles médicos.
Tratamiento médico
La reducción de la presión intraocular (PIO) que se logra durante los primeros tres meses resulta ser muy importante. Se ha establecido que, por cada mm de Hg que baja durante este período, se disminuye en un 11 % el riesgo de progresión.
Betabloqueadores: ha sido el medicamento más utilizado en la terapia antiglaucomatosa. Se caracteriza por ser bastante eficaz (al reducir la PIO entre un 15 % y 30 %), relativamente barato y con una tolerancia excelente.
Agonistas alfa-2 selectivos: su principal mecanismo de acción es la disminución de la PIO por supresión de la producción de humor acuoso, como lo hace el timolol. Además, aumentan en cierto grado el flujo uveoescleral.
Su función de neuroprotección se realiza a través de un regulación positiva de factores de supervivencia celular y neuronal como bFGF1 en respuesta a la activación de los receptores adrenérgicos alfa-2, y al aumento del flujo sanguíneo ocular.
Análogos de prostaglandinas: gracias a que disminuyen la PIO entre un 30 % y 40 %, actualmente son el fármaco de elección como monoterapia. Muestran un control superior en la PIO, ya que su efecto se mantiene por 24 horas. Este tipo de fármacos incrementa el flujo de salida uveoescleral sin afectar el flujo de salida trabecular o la producción de humor acuoso.
El mayor inconveniente con los análogos de las prostaglandinas son los efectos secundarios oculares en forma de hiperemia conjuntival, escozor y ardor, sensación de cuerpo extraño, crecimiento de pestañas, aumento de la pigmentación iridiana y aumento del tejido periorbitario.
Inhibidores de la anhidrasa carbónica (IAC): reducen la PIO entre un 15 % y 24 %. No son eficaces en todos los pacientes, por lo que se emplean como terapia de segunda o tercera línea.
Trabeculopastía láser selectiva (SLT): puede ser usada como alternativa terapéutica primaria o como auxiliar a la medicación. Se trata de un láser de longitud de onda 532 nm Nd:YAG, cuyo objetivo son las células pigmentadas de la malla trabecular, que produce una fototermólisis controlada y favorece los mecanismos locales de regulación del flujo del humor acuoso.
Es recomendada como terapia inicial para todos los pacientes con glaucoma primario de ángulo abierto, especialmente, en pacientes jóvenes, personas con dificultades para aplicarse colirios o pacientes con baja adherencia al tratamiento medicamentoso. La PIO baja entre un 25 % – 30 %.
Cirugía en glaucoma: se considera su uso cuando tres o más fármacos no alcanzaron una PIO adecuada, y en caso de que no se logren eliminar las fluctuaciones, especialmente las nocturnas, que perpetúan el daño. Se ha encontrado que puede bajar la PIO hasta en un 48 % .
Cuando nos enfrentamos a un paciente en terapia máxima se prefiere una trabeculectomía con antimetabolitos y mitomicina C, por su efectividad a largo plazo.
¿Qué es el glaucoma infantil?
Dr. Carlos Daniel Camargo Cáceres
El glaucoma infantil es aquel que se presenta antes de los 18 años. En esta clasificación se incluyen los que son congénitos (desde el nacimiento hasta antes de los 4 años), y el glaucoma juvenil (se presenta después de los 4 años). Estos pueden ser a su vez, primarios (asociados a la ausencia de ciertas estructuras dentro del ojo) y secundarios (asociados a enfermedades propias del ojo que pueden estar presentes desde el nacimiento o se adquieren después de una cirugía de catarata congénita).
De especial mención es el glaucoma secundario en relación al uso automedicado de esteroideos; ya sean tomados, en forma de cremas, inyecciones o gotas. Esto se debe a que los niños menores de 6 años son más susceptibles a desarrollar glaucoma por el uso de esteroides.


¿Cómo sé si mi hijo/a podría tener este padecimiento?
Los niños con glaucoma infantil pueden presentar lagrimeo, mucha sensibilidad a la luz y movimientos involuntarios de los párpados (blefaroespasmo). Además, sus ojos se pueden ver opacos o blancos, e incluso pueden presentar ojos de gran tamaño (se puede pensar erróneamente que tienen hermosos ojos grandes).
Si bien, el control de esta enfermedad se puede hacer con el uso de gotas para disminuir la presión de los ojos, el tratamiento definitivo es por medio de cirugía para restablecer el drenaje adecuado de los líquidos que normalmente producen todos los ojos sanos.
En el caso de glaucomas secundarios a enfermedades, el tratamiento además debe enfocarse a resolver o controlar la enfermedad que esté causando el glaucoma (como el síndrome de Down, la rubéola congénita, traumas o golpes en los ojos, automedicación con esteroides).
Es extremadamente importante que los padres acudan con un especialista en oftalmología si sospechan que su hijo/a podría tener una o más de estas características y también, resaltar la importancia del tamiz visual en los recién nacidos. El diagnóstico temprano y tratamiento oportuno de esta enfermedad puede revertirla, lo que podría evitar discapacidad visual o ceguera en los niños.