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Faricimab:  control de la fibrosis y la sostenibilidad terapéutica

Productos Roche

Introducción: el desafío de la cronicidad y la fibrosis

 

En el panorama oftalmológico actual, el manejo de la neovascularización y el edema macular ha dependido tradicionalmente de la inhibición del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF). Sin embargo, para los pacientes en México, donde la prevalencia de diabetes tipo 2 es de las más altas del mundo, el control de las complicaciones secundarias como la fibrosis sigue siendo un reto crítico. La formación de membranas epirretinianas (MER) en pacientes con edema macular diabético (EMD) no solo distorsiona la visión, sino que complica la arquitectura tisular retiniana a largo plazo.

Faricimab surge como una respuesta a esta necesidad mediante un mecanismo de acción biespecífico único: la inhibición simultánea de la angiopoyetina-2 (Ang-2) y del VEGF-A. Esta estrategia no solo busca reducir la exudación, sino también estabilizar la vasculatura y atacar los procesos inflamatorios y fibróticos que la terapia anti-VEGF convencional no aborda plenamente.

Objetivo


Presentar algunos de los resultados de ensayos clínicos que demuestran una durabilidad extendida y capacidad  antifibrótica del Faricimab intravítreo.  

 

Metodología

 

La relevancia de controlar la fibrosis ha sido validada por hallazgos recientes que analizan el impacto de faricimab en la superficie retiniana. Un análisis post-hoc de los ensayos clínicos fase 3 YOSEMITE y RHINE reveló que el tratamiento con faricimab cada 8 semanas reduce significativamente la incidencia de nuevas membranas epirretinianas en comparación con otras terapias.

Resultados

 

A las 100 semanas de seguimiento, se observó una reducción del riesgo del 52 % (odds ratio 0.48; p=0.0055), sugiriendo que el bloqueo de la vía Ang-2 es fundamental para mitigar la proliferación de tejido fibroso. Para el paciente mexicano, cuya patología suele diagnosticarse en estadios avanzados, esta protección estructural es un pilar para conservar la agudeza visual y reducir la necesidad de intervenciones quirúrgicas complejas en el futuro.

Control sostenido y durabilidad en la vida real

 

Además del efecto antifibrótico, la durabilidad del tratamiento es esencial para mejorar la adherencia en sistemas de salud saturados. Estudios de mundo real realizados en 2025 en cohortes de Suiza y Asia confirman que faricimab proporciona una estabilidad anatómica superior, incluso en pacientes que mostraron resistencia previa a otros fármacos anti-VEGF.

En la cohorte suiza del Swiss Retina Research Network, el cambio a faricimab resultó en un incremento notable del porcentaje de “retinas secas” (sin fluido en OCT), pasando del 10.2 % al inicio al 47.9 % al cabo de un año. Más importante aún, el 20 % de estos pacientes logró extender sus intervalos de tratamiento a 12 semanas o más; una mejora sustancial frente al escaso 2.8 % que lo lograba antes del cambio.

Por su parte, estudios en Singapur y Corea respaldan estos resultados en poblaciones asiáticas, reportando reducciones significativas del grosor macular central y una estabilidad visual mantenida en ojos refractarios. En Singapur, la proporción de ojos sin fluido intra o subretiniano aumentó del 9.2 % al 41.2 % tras el inicio de faricimab, confirmando su potencia para resolver exudaciones persistentes.

Figura 1: gráfico comparativo de la proporción de pacientes con retina seca antes y después del cambio a faricimab . Los datos de vida real demuestran que casi la mitad de los pacientes logran una resolución completa del fluido macular al primer año de tratamiento.
Figura 1: gráfico comparativo de la proporción de pacientes con retina seca antes y después del cambio a faricimab . Los datos de vida real demuestran que casi la mitad de los pacientes logran una resolución completa del fluido macular al primer año de tratamiento.

Implicaciones para la población mexicana

 

La capacidad de faricimab para ofrecer un control prolongado de la enfermedad, potencialmente hasta por 4 años según proyecciones de seguimiento a largo plazo, tiene una implicación directa en la calidad de vida del paciente mexicano. La reducción en la frecuencia de inyecciones no solo disminuye los riesgos asociados al procedimiento, sino que alivia la carga logística para las familias y los costos para las instituciones de salud.

 

Conclusión

 

En conclusión, los dos atributos clave de faricimab, su capacidad antifibrótica y su durabilidad extendida, lo posicionan como una herramienta indispensable en la oftalmología moderna. Al atacar la fibrosis preretinal y permitir intervalos de tratamiento más amplios, se ofrece una solución integral para las dos causas principales de pérdida visual irreversible en el país: la degeneración macular y el edema macular diabético.

  1. Jaffe GJ, Deák G, Gibson K, et al. Impact of faricimab versus aflibercept on epiretinal membrane formation over 2 years in patients with diabetic macular edema in the YOSEMITE and RHINE trials. Retina. 2025;45(11):2003-2011. 
  2. Grimaldi G, Ambresin A, Pfister IB, et al. One-Year Outcomes after Switching to Faricimab in Eyes with Pretreated Neovascular AMD: A Swiss Retina Research Network Report. Ophthalmol Retina. 2025;9(9):838-847. 
  3. Jeong A, Liang H, Baek SC, Sagong M. Real-World Efficacy and Durability of Faricimab in Aflibercept-Resistant Neovascular Age-Related Macular Degeneration. J Clin Med. 2025;14(15):5412. 
  4. Neo EZO, Liang KWO, Toh ZH, et al. Real-world outcomes of faricimab in treatment resistant neovascular age-related macular degeneration among Asian patients. Sci Rep. 2025;15:33672.

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